Junta Central Hermandades de Semana Santa - Torrent

  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Miembros Junta Central

 

 

 

CONSILIARIO

Juán José Llorens Llorens

PRESIDENTE

José Vicente Yago Mora

VICE-PRESIDENTE

Francisco José Fabia Puig

SECRETARIO

Eduardo Simó Mora


Vice-SECRETARIA

Teresa Puchades Benavides


TESORERO

José Antonio Silla Daudén

VICE-TESORERA

Mónica Alejos Andreu

Hermandad de la Flagelación del Señor Escudo

vocal

Vicente Marsilla Viñes

vocal

Jesús Peris Silla

vocal

Verónica Villalba Olombrada

vocal

Javier Rodríguez Benlloch

vocal

Salvador Sena Villarroya

vocal

José Royo Martinez

vocal

José Ordoñez Rodriguez

vocal

José Vicente Viñes Carratala

VOCAL David Llopis Perpiñan

vocal

Santiago Llopis Perpiñan

VOCAL

Emilio J. Aracil Furió

Hermandad de la Flagelación del Señor Escudo

vocal

Salvador Campos Mora

vocal

Rafael Rodríguez Torrecilla

vocal

José Ortiz Pérez

vocal

Emilio Molla Veguer

vocal

Santiago Aleixos Alapont

vocal

Dagoberto March Puig

vocal

Jesús Sanroma García

vocal

Vicente Germán Fajardo Pons

vocal

Joan Batiste Payà Martínez

vocal

Francisco Javier Puig Fenoll

vocal

Javier Tarín Sanchís

vocal

José Manuel Alejandro Iborra

vocal

Julián Garrido Gimenez

vocal

Miguel A. Chuan Rius

vocal

Rafael Garcia Jordán

vocal

Félix Zamarra Gutiérrez

vocal

María Teresa Daviu Orti

vocal

Carlos Conejeros Devís

vocal

Carlos Calatayud Giménez

 

Festa Interés Turístic Comunitat Valenciana


Newsflash

En los medios de comunicación se repite hasta la saciedad que la Iglesia está alejada de la realidad del mundo, de los tiempos, del lenguaje y de las costumbres de las gentes. Se anuncian con estadísticas y estudios demoscópicos la crisis y la falta de fieles como de vocaciones sacerdotales. Pero sin dejar de valorar estas cifras y datos, no hay que olvidar que la Iglesia no aparece entre los problemas más graves de los españoles, y sí, por ejemplo, la clase política; para un 20% de la población los políticos son el tercer problema. Por tanto, el problema no es única y exclusivamente de la Iglesia. La cuestión está que en el mundo en el que hoy vivimos se ha instalado un sentimiento de vértigo y riesgo en el que la prisa nos impide reflexionar y valorar lo verdaderamente importante, aquello de lo que no se puede prescindir. Y es ahí donde la Iglesia tiene mucho que decir. A pesar de los ataques que viene sufriendo y que siempre sufrirá, tenemos que decir con humildad, pero con rigor y conocimiento de causa, que la Iglesia está donde nadie quiere estar. ¿Somos conscientes del papel que está ejerciendo la Iglesia en nuestros días, tanto en colegios, comedores sociales, centro de inmigrantes o en prisiones? Y los cristianos, ¿estamos dispuestos a seguir este legado? ¿Hemos comprendido lo que significa entenderse como seguidores de Cristo? ¿Somos y seremos capaces de transmitir y vivir la esperanza que Cristo nos anuncia en estos tiempos que parece diluirse la misma idea de Dios? En definitiva ¿nos convertiremos las cristianos en la voz de los sin voz?